Es bien sabido que la rutina atrofia nuestro cerebro. Bueno no es exactamente así, pero lo que sí es verdad es que nos limita los pensamientos, ya que durante las actividades rutinarias ponemos en funcionamiento una muy pequeña parte de nuestro cerebro, que lo único que hace es adormecernos en algo que ya se tiene muy asimilado.
Lean esto y lo verán:
Washington - Científicos estadounidenses comprobaron que los pensamientos comienzan a vagar automáticamente si el cerebro no está siendo plenamente utilizado o si realiza una tarea monótona o repetitiva, según un artículo publicado en la revista Science.
Con ayuda de una tomografía de resonancia magnética funcional, se ha determinado cómo y bajo qué circunstancias ingresa el cerebro en el "modo sueño diurno", esa especie de divagación que se activa cuando no existe ninguna demanda externa de actividad cerebral.
Los científicos observaron los cerebros de 19 voluntarios (12 mujeres y siete hombres) mientras realizaban actividades rutinarias, así como cuando se enfrentaban a tareas nuevas y más exigentes. Detectaron una región cerebral que estaba particulamente activa en fases de total distensión así como también en fases de cumplimiento de actividades rutinarias monótonas.
En cambio, cuando se presentaban nuevos desafíos mentales, la actividad en esa región disminuía. Los resultados fueron respaldados por los comentarios de los voluntarios, que indicaron en qué momentos y haciendo qué tareas entraban con mayor frecuencia en un período de 'vagabundeo' mental.
Por eso conviene siempre hacer muchas y distintas actividades, porque las partes del cerebro que no se usan, se atrofian, como todo.